Reunificación de deudas sin vivienda propia

Reunificar deudas sin vivienda requiere que el nuevo préstamo no sea de una cantidad muy alta. No debe superar los 10.000 euros por lo general. También conviene saber que la reducción en la cuota resultante no será tan importante como si hipotecases una vivienda. Sin embargo, la persona no tendrá un periodo de amortización disparado, como sucede cuanto se aporta una propiedad para hipotecarla.

Así, en el caso de que no se posea una vivienda, se puede realizar una reunificación de deudas sin garantía hipotecaria, o reunificación de deudas sin vivienda.

En este caso, la reunificación de deudas se llevará a cabo mediante un préstamo personal. Así, la cantidad del préstamo deberá cubrir la cantidad total de deudas del solicitante, con el objetivo de saldar dichas deudas y comenzar a pagar una única cuota, generalmente menos elevada.

Para solicitar este tipo de reunificación de deudas, la entidad contará como garantía únicamente los bienes actuales del solicitante. Es decir, se realizará un estudio de la economía del solicitante, incluyendo sus ahorros, ingresos mensuales y gastos fijos, con el propósito de verificar que el interesado puede hacer frente al pago del préstamo fruto de la reunificación de deudas.

De este modo, una entidad financiera evalúa, entre otros, el estatus económico del solicitante, lo cual determina la capacidad del prestatario de devolver su deuda. 

Se debe tener en cuenta que, al solicitar un préstamo para hacer frente a una serie de deudas, se debe asumir el pago de unos intereses elevados y comisiones asociadas, según las condiciones del nuevo préstamo.

En cuanto a dónde solicitar una reunificación de deudas sin vivienda, conviene que se recurra a la sociedad con la que se han contratado la mayoría de los préstamos.

En el caso de tener deudas pendientes con varias entidades financieras, se recomienda solicitar una ampliación de capital en la entidad en que se haya contraído una deuda mayor, con la que podemos hacer frente al resto de deudas de mayor cuantía.

Un tercer opción son las entidades de capital privado, que ofrecen préstamos de reunificación de deudas siempre y cuando estas no superen una determinada cuantía, que por lo general no es muy elevada.

En la actualidad, existen empresas especializadas en los préstamos de reunificación de deudas, llamadas mediadoras, que se hacen cargo del trámite de reunificación de préstamos e hipotecas con diferentes entidades bancarias.

¿Qué es necesario para reunificar una deuda sin vivienda?

Para reunificar una deuda sin vivienda se requieren una serie de condiciones:

  • Contar con una nómina o pensión que permita a la persona hacer frente a la cuota resultante.
  • Aportar cierta documentación fiscal que justifique que se está al día con hacienda.
  • Un informe de la vida laboral de la persona solicitante.
  • Un extracto de los movimientos bancarios de los últimos meses.
  • Un autónomo también deberá justificar que está al día con la Seguridad Social

Por lo tanto, es posible reunificar una deuda sin vivienda, siempre y cuando se justifique la solvencia económica a través de los requisitos que hemos detallado con anterioridad.